Inicios del Metodismo en el Perú

Inicios del Metodismo en el Perú

Presencia Metodista en el Perú

A nuestras costas peruanas llegó por primera vez en 1859 un ministro metodista de los Estados Unidos de Norteamérica, el Rev. J. A. Swaney, quien vino contratado por la American Seamen’s Friend Society como capellán, para atender la congregación anglicana de habla inglesa que estaba compuesta en su mayoría por trabajadores de la Pacific Steam Navigation Company, que habían venido de Escocia.

En el año 1860, William Wheelwright, fundador de la Pacific Steam Navigation Co., llegó al puerto del Callao y asistió al culto en inglés. Allí escuchó al Rev. Swaney, quien predicaba en una ruinosa casa alquilada. Ante esta situación mandó a construir en Nueva York un templo prefabricado de madera y luego embarcado al Callao.

Lamentablemente el Rev. Swaney regresó a su país antes de ver terminada la construcción del nuevo edificio en la calle Teatro, en el puerto del Callao, en el año 1864, siendo éste el primer templo protestante en el Perú.

Primera Misión Metodista en el Perú

El primer intento para establecer la Iglesia Metodista en el Perú lo hizo el Obispo William Taylor, acompañado de su hermano Archibaldo, en los años de 1877-1887. Ambos arribaron al puerto del Callao el 3 de Noviembre de 1877. Recién se había clausurado la obra de la Sociedad Misionera Sudamericana, una rama evangelística de la Iglesia Anglicana que había establecido obra misionera para los de habla inglesa desde 1864.

El Obispo Taylor realizando esfuerzos independientes de la Junta de Misiones de la Iglesia Metodista Episcopal de Norteamérica, comenzó su labor de predicación en el Callao usando la Capilla que habían construido los anglicanos, invitando a la feligresía de habla inglesa a congregarse, ya que había quedado sin atención pastoral. El Obispo Taylor y su hermano Archibaldo predicaron en la Capilla por algún tiempo, y luego buscaron la oportunidad de establecer misiones metodistas en distintas partes del país.

Por fin lograron establecer misiones en Callao, Mollendo, Tacna, Iquique y las Islas Lobos. Se caracterizó este esfuerzo misionero del Obispo Taylor, por su intención de establecer desde sus comienzos un sistema de autosostén de la obra en base al establecimiento de escuelas o iglesias conjuntamente. Aparte de los inconvenientes del sistema, y los problemas de salud y adaptación de sus misioneros, surgieron problemas mayores como las pestes de fiebre amarilla, maremotos y por último la guerra con Chile. La obra así empezada tuvo que clausurarse poco a poco y sólo permaneció la del Callao que estuvo a cargo del Rev. J. M. Baxter desde 1879. Éste se mantuvo valientemente en su puesto hasta 1887, año en que dejó el país y con su partida se dieron por terminadas en el Perú las misiones de autosostén del Obispo William Taylor.

Establecimiento de la Obra Metodista

El segundo y definitivo intento para establecer la obra metodista en el Perú, resultó de la obra del colportaje bíblico que realizó el pastor metodista Francisco G. Penzotti, enviado por la Agencia del Río de la Plata de la Sociedad Bíblica Americana.

Penzotti y el agente de la Sociedad Bíblica Americana Rev. Andrés Milne, habían visitado el Perú en 1884 y 1886 distribuyendo Biblias por la costa peruana. Ante el éxito alcanzado, la Sociedad Bíblica Americana pidió a la Conferencia Misionera del Río de la Plata que Penzotti fuera “prestado” por dos años para establecer una agencia de la Sociedad Bíblica Americana en el Perú, que iba a servir a Chile, Bolivia y Ecuador.

El 5 de diciembre de 1887 se embarcó Penzotti y su familia rumbo al Perú, acompañado por J.B. Arancet, quien también era colportor, En julio de 1888 llegaron al Perú y comenzó su labor con éxito inesperado. Entre la labor de colportaje y la tarea pastoral, Penzotti administró su primer bautizo en el Perú el 19 de octubre de 1888, en la persona de una niña. Pronto fue necesario organizar grupos de estudio bíblico, y esto trajo como consecuencia la formación de una congregación metodista en el puerto del Callao, la cual se constituyó el 10 de enero de 1889, siendo así la primera iglesia evangélica que se fundó en el Perú, la cual fue conocida como la Iglesia Metodista Episcopal del Callao. El Rev. Francisco Penzotti, fue su fundador y su primer pastor.

No tardaron en presentarse las dificultades y la persecución. El pastor Penzotti tuvo que sufrir su famosa reclusión en “Casas Matas”, horrible prisión en el Castillo Real Felipe del Callao, desde el 26 de julio de 1890 hasta el 18 de marzo de 1891.

Debido al gran impacto que hizo la obra del colportaje y la predicación de Penzotti y al escándalo internacional suscitado por su famosa prisión en “Casas Matas” por el “crimen” de difundir las Sagradas Escrituras, se despertó un gran interés misionero por el Perú, e impulsó a la Junta de Misiones de la Iglesia Metodista Episcopal de Norteamérica a reconocer la obra iniciada por Penzotti como una obra metodista, estableciendo la Misión Metodista en el Perú como la primera obra evangélica para el pueblo peruano de habla hispana.

Muy pronto otras misiones independientes comenzaron a establecerse. El metodismo, guiado por el Espíritu Santo había abierto así las puertas para la acción misionera evangélica y para el establecimiento definitivo de la obra evangélica en el Perú.

En 1890 fue enviado al Perú el Rev. Dr. Charles Drees, que era el Superintendente de la Misión de la Iglesia Metodista Episcopal en el área del Río de la Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay). El Dr. Drees organizó oficialmente la Iglesia Metodista Episcopal del Callao, el 28 de marzo de 1890, celebrándose para tal propósito la Primera Conferencia Trimestral de dicha iglesia. El informe estadístico al momento de realizarse la Conferencia era el siguiente: 16 miembros en plena comunión, 111 en probación y 36 educandos (niños), haciendo un total de 163 la feligresía de la iglesia.

Una Nueva Visión en la Misión

Después de estos acontecimientos, la Junta de Misiones de la Iglesia Metodista Episcopal decidió enviar un misionero para consolidar y llevar adelante la obra comenzada por Penzotti. El 24 de agosto de 1891 llegó al Callao el ilustre misionero Rev. Dr. Thomas B. Wood, junto con su familia, quien daría una nueva visión y mayor impulso a la obra en el Perú. El Dr. Wood era misionero de la obra metodista en el Río de la Plata desde 1870, en donde había realizado una labor muy fructífera. Su gran versatilidad le hizo destacar en todos los campos, tanto en lo evangelístico, cuanto en el administrativo y en el educacional. Con todo este bagaje de experiencia llegó al Perú, y de inmediato en compañía de su hija Elsie, que fue también misionera y su más fiel colaboradora, fundó el 15 de setiembre de 1891 el Callao High School (Colegio “América” del Callao).

El 5 de Octubre de 1891 en una reunión Ordinaria de la Comisión de Ecónomos de la Iglesia Metodista del Callao se resuelve elevar una solicitud al Congreso Nacional, pidiendo la libertad de Cultos. El 18 de Octubre la Congregación en pleno se reúne para resolver adherirse a la solicitud para la libertad de Cultos. El 19 de Octubre el Rev. Thomas Wood lleva la solicitud por la libertad de Cultos a la Cámara de Diputados, entregándola en manos de su Presidente Dr. Mariano N. Valcárcel. De esta manera se da inicio a la gestación de la ley de la libertad de Cultos.

El 27 de enero de 1892 fundó la Primera Iglesia Metodista de Lima. También fundó un Instituto Bíblico en el Callao, para la preparación de obreros nacionales para el ministerio cristiano, en el año 1893. Durante estos años el Dr. Wood también predicaba, convocaba reuniones de oración, conducía las escuelas dominicales y dirigía las clases de entrenamiento para los trabajadores.

En 1895 se establece la comunidad anglosajona en el Callao bajo la dirección de J. M. Spangler. Esta comunidad permaneció hasta 1916.

Por el año 1896, Thomas Wood fue atacado con dureza por el diario “El Obrero” del Callao, peligrando su seguridad. La Legación Norteamericana tuvo que intervenir en su defensa. En 1899 fue llevado a la cárcel por unos días, quedando sus escuelas cerradas temporalmente.

En marzo de 1899 llega a ser presidente del Colegio de Comercio de Lima, el primero de este tipo en el Perú. Seis años después participó en la fundación del Seminario Teológico de Lima y fue su presidente. Por el año 1906, su hija Elsie fundó el Lima High School (Colegio “María Alvarado”).

Con la experiencia de Penzotti y la de Wood, enfrentándose a la falta de libertades cívicas y religiosas, se inicia la lucha por la libertad religiosa, por el matrimonio civil y contra toda otra forma de restricciones a la libertad del individuo.

El Dr. Wood dedicó veintidos años de su insigne ministerio al Perú, dejando una huella imborrable a través de los colegios e iglesias que fundara, retirándose del país en el año 1915. Juntamente con algunos distinguidos evangélicos peruanos y preclaros hombres públicos fue el iniciador y principal gestor de los movimientos por la libertad de cultos y el matrimonio civil. Sin embargo, no pudo estar en el Perú cuando estas leyes fueron dadas. Pues en 1915 se consiguió la libertad religiosa en el Perú por la reforma del Artículo IV de la Constitución del Estado, siendo promulgada por el Congreso Nacional el 16 de noviembre del referido año. Y en 1921 el Congreso dio la Ley del Matrimonio Civil estableciendo que éste es obligatorio antes de la ceremonia religiosa.

Los Primeros Pastores Peruanos

En este período de formación de la Iglesia Metodista en el Perú, cabe destacar la excelente labor cumplida por los pastores nacionales: José Q. Illescas, Manuel Noriega y Adolfo T. Vásquez.

José Q. Illescas, uno de los primeros miembros metodistas, acompañó a Francisco Penzotti en sus viajes de colportaje desde su llegada al Perú en 1888. Fue nombrado Exhortador, por Penzotti el primer día de enero de 1890 y a los pocos meses de organizada oficialmente la iglesia tuvo que asumir la titánica y heroica labor de llevar adelante la obra, cual marino que toma el timón de la nave al caer su capitán. Es importante destacar la labor realizada por los fieles de la iglesia en este período difícil, debido a que el Rev. Penzotti fue encarcelado en “Casas Matas” del Castillo Real Felipe del Callao. David Vila, en la Revista Missionary Monthly, de marzo 1963 (Nueva York) se refiere a estos hermanos metodistas, del siguiente modo: “estos creyentes peruanos siguieron adelante con sus cultos dispuestos a morir si fuera necesario”.

Una vez que salió en libertad el Rev. Penzotti, el Exhortador Illescas continuó al lado del Pastor, extendiendo la obra por el territorio nacional. El seis de junio de 1893 es promovido a Predicador, de esta manera, Illescas se convirtió en el primer pastor evangélico nacional. Luego sería ordenado Diácono el 8 de febrero de 1898.

Manuel Noriega, fue el primero que asistió a las reuniones evangelísticas que tenía Penzotti en su hogar, apenas llegó al Callao. Noriega recibió el encargo de estar al frente de la iglesia a los seis días de fundada, debido a que Penzotti e Illescas habían viajado al sur del país para la tarea de colportaje. Durante la prisión de Penzotti, al lado de Illescas llevaron exitosamente la obra, junto con los demás hermanos. Debido a su fidelidad al Señor y su Iglesia, Noriega es nombrado Exhortador de la iglesia el 17 de junio de 1891, por el Rev. Penzotti.

Noriega también acompañó al Rev. Wood en su misión, en una de ellas, lo encontramos prestando su casa ubicada en la calle Malambo 139, para que allí se estableciera una nueva misión, esta vez en la ciudad de Lima. Es así como el día miércoles 27 de enero de 1892 se tuvo la primera reunión con éxito halagüeño, se convirtieron 20 personas, creándose de esta manera la Primera Iglesia Metodista en Lima. Luego, el 17 de marzo de 1898 fue nombrado pastor de la Iglesia del Callao.

Adolfo T. Vásquez, otro de los primeros miembros de la iglesia, fue nombrado Exhortador y Secretario en la Segunda Conferencia Trimestral de la Iglesia en 1891, fue en 1893 promovido a Predicador, junto con Illescas y en 1895 es nombrado Pastor de la Iglesia del Callao. Le tocó pastorear la iglesia en situaciones muy difíciles, especialmente durante la agitación religiosa por parte de los clérigos de la Iglesia Católica, eran momentos en que el Congreso promulgaba leyes que atenuaban la dominación católica romana.

Ordenado Diácono el 8 de febrero de 1898, ayudó a extender la Obra, comenzando desde Matucana, San Mateo, Huancayo, Tarma, Smelter hasta Cerro de Pasco. Fundó el periódico “El Mensajero” en diciembre de 1914, siendo el primer periódico evangélico del país.

Se caracterizó el pastor Vásquez, por ser un crítico de su tiempo y de la iglesia. Trabajador y con sentido de vocación misionera.

Por: Rev. Lic. Jorge Bravo C., de su página web personal, http://www.angelfire.com/pe/jorgebravo/iniciosmetodismo.htm, con su autorización.